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toallas bordadas

“Debemos encontrar un equilibrio adecuado entre higiene correcta y exceso de higiene, que puede ser perjudicial. La primera medida y más importante es la de quedarse en casa y reducir al mínimo el contacto físico con otras personas, ya que así reducimos el riesgo de infectar (aunque puede que ni siquiera sepamos que ya tenemos el virus) y ser infectados. Ambos especialistas están de acuerdo en que las duchas calientes son las más perjudiciales, ya que deshidratan más la piel, mientras que las frías tienen un buen efecto vasotónico, que puede resultar beneficioso para la circulación sanguínea, aunque tampoco es estrictamente necesario realizarlas. Aunque puede que exista alguna fuente cercana o algún local en el que se pueda comprar bebidas, la toalla normalmente tenemos que salir de la playa para adquirirlas.

En la misma línea, Antonio Clemente Ruiz de Almirón, dermatólogo miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), también afirma que la ducha o el baño diario no son malos, siempre y cuando sean cortos -el tiempo suficiente para una limpieza adecuada-, porque finalmente el exceso de agua reseca mucho la piel. El resultado es que son más susceptibles de padecer eccemas o dermatitis atópica. Son los colectivos de población con más riesgo de sufrir las consecuencias que las altas temperaturas pueden tener en la salud, como el golpe de calor y la deshidratación así como el agravamiento de algunas patologías, en especial las cardíacas. Estas toallas de Twinzen cuentan con la certificación de la marca independiente OEKO TEX Standard 100 que asegura que no contienen trazas de químicos. Ahora que como consecuencia del coronavirus tomamos en cuenta de detalles en los que antes no reparábamos, no estaría mal añadir a la lista de una buena higiene la de las toallas.

La consecuencia es que se suda más y las venas se dilatan. Los ágapes copiosos y con exceso de azúcares, grasas saturadas y las carnes rojas fuerzan al organismo a consumir mayores sales minerales, por lo que el cuerpo tiene más posibilidades de deshidratarse. “El cuerpo aún no está acostumbrado” al clima, advierten, y el organismo tiene que hacer un esfuerzo para mantener la temperatura corporal normal. Entre las limitaciones que contempla la fase dos de la desescalda, no se permite la permanencia de clientes en las zonas comunes excepto para el tránsito entre locales. Y eso también aplica para las zonas íntimas. En la misma línea, el doctor Clemente sugiere prestar atención a ciertas zonas de la piel que es más fácil que retengan humedad, como los pliegues debajo del pecho, las ingles o entre los dedos de los pies, donde si uno no se seca bien se puede favorecer el crecimiento de hongos o la aparición de ciertas patologías.

En el segundo caso es cuando resulta más importante prestar atención a los cuidados a la hora de ducharse: no está demás evitar duchas largas y el exceso de productos. Otro caso en el que la ducha merece especial atención es en el de aquellas personas que padecen foliculitis o algún problema asociado al sudor. “Hay productos menos agresivos, como los aceites de ducha o los jabones y geles de duchas sin jabón, que ejercen una función de limpieza pero sin eliminar en exceso el manto ácido de la piel; al final, la piel tiene una serie de componentes que la protegen, y el exceso de higiene o el exceso de uso de geles o jabones quita ese manto protector y favorece la aparición de eccemas, dermatitis y etcétera”, toallas sanitarias puntualiza. Estas quemaduras se presentan cuando los rayos ultravioletas penetran en la piel y causan la muerte del tejido de la epidermis.

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